viernes, 14 de agosto de 2015

B L A N C O S Y G R I S E S



Si algo tenía claro, es que nada iba a ser claramente como lo había pensado.

Sucedía que me había probado ya las vendas de la experiencia. Y en mi opinión aquellas vendas eran unas primerizas e inocentes vagando entre vistas y memorias. Ultrajando recuerdos y experiencias que les fueran útiles para seguir conociendo de los demás.

Aquellas vendas no tenían nada que enseñarme, al menos así lo creí. Aunque tenían toda mi atención, no parecían interesadas en establecer un conocimiento mutuo. Yo no tenía tanta experiencia como la que ellas escondían.

Si bien pudieron haber viajado a diferentes partes del mundo, conocido heridas que jamás cicatrizaron, permanecido en ojos que ya no volverían a ver la luz del día, atrapado a la sangre viva, sangre del pueblo, sangre herida. A esas malditas no les interesaba lo que yo podía haber conocido en mis tantos y tontos ratos libres.

Y empezó la primera vuelta, empezando desde dos dedos arriba de mi oreja derecha.
Se escuchó un quejido, tal vez pudo ser el mío. Lo supuse, estaba empujando demasiado la herida de mi cráneo y mis ojos no podrían haberse hundido más.

Aquella venda tuvo que aflojar vuelta. Y vuelta a vuelta irse yendo menos apretada.

Y la tercera vuelta estaba por concluir, cuando mire el mar después del cielo.
Y un sin fin de ballenas a lo lejos. Ballenas blancas, grises y azules.
De todos tipos y tamaños.

Me sorprendí. 
Aquello era increíble. 

Cuando acababa la cuarta vuelta me encontraba en un pueblo a las afueras de Berlin. Apunto de ser exterminado por un grupo de soldados nazis. Me espante y la venda se espantó también y juntos tuvimos miedo y desconcierto, pero ella no dejaba de dar vueltas. Así que mantuve la compostura, la poca que me quedaba y ya no me moví. 

Para la octava vuelta, mi venda sabía que yo ya conocía un poco de ella y ella de mí. 
Lo pasado y lo viviente.

Fue cuando demostró todo lo que ella sabía. ¿Y qué es el saber?... si no desconocer y aprender de tal forma que aquello lo vivamos por nosotros mismos y sea llamado experiencia. Sin duda aquella venda sabia muchas cosas. De esto de aquello. Dolores inimaginables. Sabia de guerras tardías. Heridas eternas, de horas y de algunos minutos. Y aprendió que todos tenemos algo que contar, que solo la venda puede tapar, pero no curar. Eso lo aprendemos nosotros mismos.



Para la quinceava vuelta, me había vuelto uno solo con aquella venda.

sábado, 8 de agosto de 2015

P U E N T E



¿Que hay aquí? Pregunte.
- Solo agua, algunos arboles y tu.
¿Que mas?
- Posiblemente algo de basura, hojas de arboles y tu.
¿Que mas?
- No lo se. ¿Que quieres escuchar?
Se que puedes ver mas. Anda dime ¿Que mas puedes ver aquí?
- Un camino, una orilla, ramas viejas maltratadas por el otoño salvaje.
¿Que mas?
No lo se. Dime que ves tu. 

Aquí hay armonía. 
Aquí hay una hermosa vista...

martes, 28 de julio de 2015

M I V I A J E


Me embarque en un viaje para buscar a una mujer problemática, 
que este loca literalmente, una sin vergüenza desalmada, 
a la que no le importe cambiar los clichés del amor por el suicido inevitable de su tristeza.

Una mujer que comparta su opinión, pero no sus pensamientos. 
Esos pensamientos que matarían a los demás si se materializaran. 
Y que lo único que robe sean sonrisas. 
Y que lo único que pida sea amor.
Y que lo único que mate sea a el dolor y a la tristeza.
Y que lo único que haga para ella misma
sea ser cada día la mejor.

Que vea las cosas como son, como no lo son, como ella quiera verlas. 
A la mierda la belleza, a la basura el maquillaje, los maniquís, las pelucas, los complejos viejos, el feminismo, el importe con iva por ser como ella quiera ser y todas esas cosas que en vez de hacerla sentir segura causan un efecto contrario.

Una mujer interesada, sin atribuirle cosas vanas al dinero o a las otras adicciones. 
Que sea una adicta, claro que si, pero a quererse cada día mas.
Que no tenga miedo, maldita sea, la oscuridad no hace daño, la muerte no duele cuando es en uno mismo y la vida, esa es mas blanda que una almohada cuando se vive pensando positiva mente.



















Sigo buscando. 
Tercer mundo.

Fotografias por FRAN RUSSO.
Loco soñador que capta momentos en su máquina del tiempo en miniatura, osea, fotógrafo.
Fotógrafo internacional de boda, de viajes, conferencista y charlatán de esos que comparten sus sueños y metas. Más en www.franrusso.com