martes, 30 de septiembre de 2014

UNA FOTO EN EL ARMARIO








Ese día hubo un desequilibrio en mi cabeza, como cuando se desordena un rompecabezas.
Se tocaba solamente una canción,
Era parecida a la que siempre ponían en aquella vieja estación de radio por las tardes.
Terminaba de contar cuantos arboles había a través de la ventana y volvía a comenzar.
Solo veía a Jonathan disfrutar del peligroso viaje, sin ninguna señal de mareo o frustración.
En ese tiempo no pensaba mucho, solo hacia las cosas por diversión, era algo grandioso. Era sinceramente Feliz.
Jugábamos a ser libres, si alguien no lo hubiera hecho, hoy sentiría culpa y arrepentimiento.
“Nunca te arrepientas de nada “era su frase favorita.
Aun recuerdo que colgado de uno de los vagones gritaba, ¡Mira! ¡Lucy! ¡Estoy volando!,  después su amigo William, quien tras tirar un poco de saliva al aire, le caería a Jonathan, algo tan gracioso y peligroso. Eran unos tontos sin control.
¿Que habrá sido de ellos?, me pregunte sentada en una silla, con vista al horizonte, ya que unos años después, cada quien, tomaria su propio camino.

jueves, 21 de agosto de 2014

LOS ADMIRABLES FLACOS







Admiro a los flacos. Aunque sean corajudos, berrinchudos y estén en contra de todo y contra todos. El flaco es sinónimo de mal carácter de no estar agusto con nada ni con nadie; de hacer todo lo posible por rebatir todo lo positivo que hay en el mundo; de hacerse notar por su “contrarismo” y por nadar en contra de la corriente.

Sin embargo, tiene una ventaja. A lo mejor, en cualquier momento, deja de ser flaco. Es decir: quiza engorde y se le escurra entre los kilos de más, el mal carácter y su natural mal humor. Los flacos son, por lo general, biliosos, agresivos, corajudos, intemperantes, malcriados, y todo lo que usted quiera y mande. En cuanto engordan tantito, se les acaban esos atributos naturales. Son, desde luego, mucho más saludables que nosotros los gordos. Son ejemplo a seguir. No falta medico que nos ponga como ejemplo a personas que tienen menos carne que una bicicleta de carreras, como para que nos sintamos responsables de la falta de producción alimenticia que hay en el mundo.

El flaco es, para los médicos, el sueño dorado de la salud.
Un flaco, para los médicos de hoy, es el non plus ultra de lo anatómico. Totalmente diferente al concepto que, años atrás se tenía de ellos.
Todo es cuestión de la época. Ocurre, con la cuestión del peso y de la figura, lo mismo que con las corbatas o con las solapas de los sacos: hay tiempos en lo que se estilan angostas y otros en lo que lo ancho es privativo. Estamos, ahora, en la época de la flaquencia. De no ser gordo, porque ello implica propensión a todo: al infarto, a la apoplejía, a la hipertensión, a todo lo imaginable. Y las gentes, las personas excedidas un poquitín ­­—no un mucho, que hay su diferencia— creen, suponen y están seguras que el exceso de peso los conducirá, con mayor velocidad a la tumba.
Pero es cuestión de moda.
Si usted le dice a una incipiente mama que a su niño no le conviene, le hará daño, comer mucho, y que es preferible que este ñango, cadavérico, con la piel pegada al hueso, esa señora le aventara una cachetada y le dirá que está usted loco y que lo que pasa es que le tiene envidia a su pequeño porque tiene hoyuelos en los codos y en las rodillas.
Sin embargo, los flacos son necesarios.
Cuando menos, como motivo de comparación.
De poder decir, cuando uno se atiborra de comida: admiro al flaco Luis que come mucho y no engorda.

Autor: Fernando Heftye
Libro: Humor se escribe con H.

jueves, 31 de octubre de 2013

EL PLAN DE LOS INOCENTES

Prisioneros de guerra españoles en un Stalag, campo de concentración Berlín. 


Tres o nada

Dispuestos a proclamarse libres, a salir a caminar como el sol va por el campo, despreocupado de todo aquel dedo deseoso de taparle. Opacando las cadenas, los encierros y las sombras. Dispuestos y tan llenos de valentía, así se sentían aquellos prisioneros de guerra en la cárcel de Stalag Luft, Berlín. Eran las tres y media de la tarde cuando aquel personaje  alemán hacía presencia en aquel campo gris, el comandante “Burke Truhan “encargado de mantener a los prisioneros cautivos. Quien daría la noticia a sus subordinados del cierre de  aquella prisión y la ejecución de más de doscientos prisioneros en menos de diez días. La informacion se filtro a todos y cada uno de los carceleros. Algunos con ciertos apodos puestos por los presos, por su alta capacidad de mortandad entre la población cautiva. Como todos bien sabemos eran épocas incorruptibles y despiadadas. Aunque la mayoría de los presos no eran afines al idioma alemán, había ciertos personajes que se mostraban hábiles para entender el lenguaje.
Antonelli Beltrán era un destacado profesor en España junto con Fidelio Donato quien asistía como consejero político antes de la gran guerra. Ellos lograron traducir informacion valiosa que les valió para hacerse de un gran plan para escapar de aquel  cautiverio. Lograron empatía entre los presos, finalizando con el liderazgo de más de doscientos personajes. El objetivo era con obviedad, escapar en menos de diez días teniendo en cuenta tres estaciones intermedias. Haci que el plan fue cavar un túnel y dos más de reserva. El primer lugar por el que tendrían que pasar seria por la separación del sitio en donde se quedaban hasta el sitio en donde residían los carceleros, unos cuatro metros después, pasarían por las estaciones de vigilancia y de cinco a ocho metros, para pasar el obstáculo final y llegar hasta el bosque. Todos sabían que sería un arduo e incesante trabajo. Que dado el caso de que fallaran, costaría la vida de todos. Había carceleros apostando en crueles actos de humanidad sobre los prisioneros.  Asesinaban por los menos de 4 a 5 al día. Ya no importaba quien era el siguiente o no, siempre eran al azar, lo que realmente importaba era el cavar más de prisa cada hora.
Los túneles recibieron nombres así como niveles de importancia. Tom, Dick y Harry. Tom resulto ser el túnel de huida principal, a este dedicaban la mayoría del tiempo, prisionero que no estuviera a la vista de la vigilancia alemana, debía por su propia vida, estar cavando en Tom. Harry era un túnel de reserva, era de casi la misma prioridad que Tom, pero al contrario de ser un túnel para huir lo utilizaron para almacenar herramientas, tras el descubrimiento del túnel principal, Tom. Desde ese momento todos se concentraron en Harry. Dick fue el de menor prioridad, el túnel sacrificado como distracción en caso de que se sospechara que se estuviera cavando una salida y así lograr desviar la atención alemana de los otros túneles. Los prisioneros ante tal desesperación lograron acabar el túnel Harry a los nueve días. Esa misma noche inicio lo que conllevaría la fuga de más de doscientos prisioneros, aunque se encontrarían con algunos percances en el camino, como el fallido calculo de distancias entre el sitio en donde se encontraba la vigilancia y la barrera que conducía al bosque. Eso tuvo lugar a un mal desarrollo en la huida y pronto resultaría evidente que no escaparían la mayoría de los involucrados en aquel plan de escape, si no un poco menos de la mitad. Apresurados en arrastrarse por aquel túnel para conseguir su salida, se encontraron con el supuesto problema de que no se había cavado lo suficiente para lograr salir. Se reunían uno tras otro en aquellos puestos de vigilancia, escondiéndose de la vista alemana. Aun siendo unos pocos se armaron de valentía, dejando atrás a los demás que seguían saliendo por Harry. Los Desesperados por salir de aquel cautiverio, dieron la señal para emprender la huida, en la cual lograron salir los que se escondían debajo de los puestos de vigilancia. Hubieran logrado salir aun mas que esa cantidad, pero tras el descubrimiento de algunos presos corriendo conllevo a los carceleros al descubrimiento del túnel Harry y a la captura de algunos fugitivos.
En la historia se cuenta que por mandato de Hitler, se decidió ejecutar a cincuenta de los participantes en aquel plan y aunque las versiones hayan cambiado tras el tiempo y no lo parezca, siempre habrá una verdad que nunca cambiara y es que la chispa de la supervivencia de cualquier persona explota en el momento de saber cuando acabara su vida. 


Nota: (Esta Historia es una distorcionada a la real de Stalag Luft III)